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Tendinitis Tibial
Tendinitis Tibial
Compartimiento anterior
Los músculos del compartimiento anterior son el tibial anterior, el extensor largo
del dedo gordo, y el extensor largo de los dedos, elevan el antepié y se contraen
excéntricamente una vez que el talón toca el suelo. Los músculos sóleo y gemelos,
más voluminosos, tiran del pie hacia abajo. La fuerza generada con la sobrecarga
puede lesionar los músculos del compartimiento anterior.
El dolor comienza después de que el talón golpea contra el suelo durante la carrera.
Si se sigue corriendo, el dolor se hace constante. Con el tiempo se produce
hipersensibilidad en un punto sobre el compartimiento muscular anterior.
El tratamiento incluye reposo deportivo, estiramiento de los músculos de la pantorrilla
y fortalecimiento de los músculos del compartimiento anterior, realizando el ejercicio
siguiente a días alternos.
1. Enrolla una toalla alrededor del asa de un cubo de agua vacío.
2. Siéntate en una mesa lo suficientemente alta para evitar que los pies lleguen al suelo.
3. Coloca el asa del cubo sobre la parte frontal del zapato.
4. Levanta lentamente la parte frontal del pie flexionando el tobillo y después
extiéndalo ligeramente. Haz este ejercicio 10 veces seguido de unos segundos de descanso,
y después dos series más de 10.
5. Para aumentar la resistencia, añade agua al cubo.
Compartimiento posteromedial
Los músculos del compartimiento posteromedial son el flexor largo del dedo gordo,
el flexor largo de los dedos y el tibial posterior. Supinan el antepié y elevan y evierten el
talón inmediatamente antes del despegue del pie. El aumento de la tracción sobre
estos músculos se produce por una pronación excesiva y por correr en pistas con inclinación
lateral. La pronación excesiva hace que el arco caiga por debajo de lo normal,
aumentando la fuerza necesaria para elevarlo durante la supinación. Se produce entonces
una tendinitis de estos músculos.
Al continuar la carrera, el dolor puede progresar hacia los músculos. La tracción
sobre el tibial posterior puede separar el músculo de su origen óseo, produciendo
hemorragia subperióstica y periostitis. Con la tracción continuada se puede producir
una separación parcial de la tibia.
El dolor suele comenzar de 2 a 20 cm por encima del maléolo tibial. Se hace más intenso
cuando se levantan los dedos o se evierte el pie. Con la carrera continuada, el dolor
se desplaza hasta afectar la cara medial de la tibia, alcanzando hasta 5 a 10 cm de la
rodilla. Existe una hipersensibilidad localizada en la cara medial de la tibia en algún
punto por encima del maléolo tibial hasta inmediatamente por debajo de la rodilla.
El tratamiento consiste en interrumpir la carrera para evitar el dolor. El uso de
zapatillas para pronador, con contrafuerte de talón rígido y soporte especial para el
arco para limitar la pronación es importante, así como evitar la carrera en terreno
con desnivel lateral y el fortalecimiento de los músculos lesionados por ejercicios de
elevación de los dedos y movimientos de pronación.
1. Levanta lentamente los dedos, estando de pie, y después desciende lentamente sobre
los talones. Hazlo 10 veces, seguido de 1 min de descanso, y luego 2 series mas de 10.
Cuando realices el ejercicio con facilidad, utilice pesas de mano cada vez más pesadas.
2. Estando de pie gira los tobillos hacia afuera (eversión de los talones), de manera que
la parte media del pie se separe del suelo y luego se vuelve a bajar para tocarlo de
nuevo. Haz 3 series de 10.
Si los músculos flexor largo de los dedos y tibial posterior sufren avulsión de
sus inserciones en la cara posterior de la tibia, el tratamiento puede consistir en
evitar la carrera durante un tiempo prolongado.
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