Medicina


Lesiones de Menisco
Lesiones de Menisco




Introducción:

Los meniscos son estructuras cartilaginosas que se sitúan en el interior de la rodilla, tanto en la cara interna (menisco interno) como en la externa (menisco externo), que actúan como cojinetes, amortiguando el choque entre el fémur y la tibia.

Los meniscos son las estructuras que más se dañan al recibirse golpes en la rodilla. En el ultramaratoniano puede producirse esta lesión al correr a ritmo elevado en bajadas, sobre todo con terreno irregular y en rodillas previamente castigadas por golpes o traumatismos. Algunas veces sólo se producen inflamaciones en la zona, pero en otras lesiones el menisco puede desplazarse de sus inserciones en la rodilla e incluso romperse. Las lesiones de menisco normalmente vienen acompañadas de lesiones en los ligamentos.

Síntomas:

Chasquido en la rodilla en el momento que se produce la lesión. Como consecuencia de la lesión uno es incapaz de doblar o estirar completamente la rodilla. Si no ocasiona mucho dolor, se puede seguir entrenando o practicando deporte con el menisco roto, aunque lo habitual es que tarde o temprano se pase por el quirófano.

Tratamiento:

Como primeros auxilios, se debe seguir la regla de toda lesión deportiva: reposo, hielo, compresión y elevación. El tratamiento de la lesión implica la cirugía. Tradicionalmente, la operación de menisco era bastante aparatosa: se realizaban unas incisiones de 3 a 4 centímetros en la rodilla y se extraía todo el menisco. Como consecuencia, la salud de la rodilla podía resentirse a largo plazo ya que el menisco actúa como un colchón para que los huesos de la pierna no choquen entre sí.

Actualmente se suele ser conservador en las intervenciones de menisco. Solamente se corta la parte dañada mediante una artroscopia. Esta técnica quirúrgica consiste en la introducción de una minúscula cámara de vídeo a través de una incisión mínima de la rodilla (de menos de un centímetro). Mediante otra segunda incisión de igual tamaño se extrae únicamente la parte del menisco dañada.

La artroscopia es una operación corta (dura entre 30 y 40 minutos) y se puede comenzar a caminar en un promedio de 2 días. Tras la rehabilitación, lo normal es reincorporarse a los entrenamientos quince días después.