Medicina


Agujetas y Contracturas
Agujetas y Contracturas

Agujetas:

Al ejercitar un músculo por encima del nivel de esfuerzo al que está acostumbrado, o al volver al gimnasio tras un periodo sin ejercitarse, los músculos producen ácido láctico como producto de deshecho. Al enfriarse el músculo tras el entrenamiento, este líquido se solidifica mezclado entre los haces de fibras musculares (toma la forma de agujas pequeñas, y de ahí el nombre de agujetas).

El resultado es doloroso, cuando se vuelve a mover el músculo (normalmente a las 12 o 24 horas después del entrenamiento). En casos especialmente graves se pueden producir microdesgarros musculares.

SINTOMAS:

Dolores musculares y dificultades para realizar recorridos completos del movimiento de alguna articulación (por ejemplo, si se producen en los biceps, a veces es imposible estirar el brazo completamente). Si se producen microdesgarros, el dolor puede ser intenso (tipo "pinchazo").

TRATAMIENTO:

Si no se hace nada, desparecen alrededor de una semana después. Si las molestias son soportables, reanudar el entrenamiento ayuda, ya que se vuelven a fundir los cristales de ácido láctico. Sin embargo, la nueva sesión de ejercicio ha de ser de intensidad moderada, para evitar que al dia siguiente sean peores aún.

Los masajes suaves y los baños en agua caliente son de bastante ayuda. Si el dolor es muy intenso es mejor tomar algún calmante-analgésico.


Calambres:

Un calambre es un espasmo muscular involuntario (habitualmente una contracción). A diferencia de las contracturas, el calambre es ocasional, no permanente. Normalmente no tiene ninguna gravedad, aunque puede ser muy doloroso. Los gemelos y la cara trasera del muslo son las zonas más susceptibles de sufrir calambre.

SÍNTOMAS:

Dolor muy intenso y localizado en un músculo concreto. Habitualmente la tensión muscular es perceptible al tacto ("duro como una piedra"), y en muchas ocasiones resulta imposible mover el músculo hasta que el calambre no remite.

Suele producirse cuando se da alguna de estas condiciones:

1. Sobreesfuerzo del músculo.

2. Ejercicio muy intenso y prolongado. El calambre se produce cuando el músculo empieza a llenarse de toxinas y deshechos, y comienza a quemar oxígeno con dificultades.

3. Perdida de sales minerales (principal causa de los calambres que ocurren tras entrenar durante un rato largo).

4. En ciertos casos, si hay problemas circulatorios o de irrigación del músculo, ya sea por lesión, por mantener mucho tiempo una postura que corte la circulación en algún punto, u otras causas fisiológicas.

TRATAMIENTO:

- Interrumpir la actividad. Normalmente, el propio calambre obliga a detenerse.
- Masajear el músculo. Se suele notar un cierto alivio al apretarle con fuerza.
- Tratar de estirar el músculo, ayudandose con las manos si es preciso (moviendo la articulación más próxima), relajarlo un instante, y seguir tratando de estirar.
- Cuando el calambre remite, ponerse en movimiento con suavidad, de forma que el músculo trabaje. Si nos inmovilizamos se puede repetir.
- Refrescar con agua fría suele ayudar.

PREVENCION:

- Complementar la dieta con aporte vitamínico (plátanos. naranjas)..., agua en abundancia y sales minerales.
- Procura realizar constantemente ejercicios de flexibilidad
- Procura hidratar tu cuerpo antes, durante y después del ejercicio (bebidas energéticas).

Contracturas:

Se trata de la contracción involuntaria de un músculo. Sus carácterísticas son:

Se producen de forma espontánea e inconsciente.

La contracción es permanente. El músculo no se relaja y queda contraido.

A diferencia de la contracción voluntaria del músculo, es dolorosa.

En general no se trata de una lesión grave, pero es francamente molesta, y cuando se produce impide entrenar durante varios días.

SINTOMAS:

Además del dolor persistente en el músculo, al tacto se le nota endurecido y tenso. El dolor no es agudo, pero es constante. A veces al cambiar de posición se calma ligeramente, pero nunca desaparece del todo. Según el músculo concreto donde se produzca, puede haber dificultades para moverse con naturalidad.

CAUSAS:

Por regla general, sobreesfuerzo del músculo o agotamiento por un ejercicio intenso sin suficiente tiempo de recuperación (por ejemplo, entrenar varias horas, intensamente y a diario: los músculos no tienen tiempo de recuperarse del esfuerzo, y cualquier sobrecarga provoca la contractura). El lugar donde se sufren más frecuentemente es en los músculos de la espalda.

TRATAMIENTO:

- Aplicar calor en el músculo afectado. Si no se dispone de una fuente de calor, otra persona (o uno mismo, si es capaz de alcanzar el músculo afectado) puede aplicar calor frotandose energicamente las manos y, a continuación, apretando ligeramente las palmas sobre el músculo.

- Hacer estiramientos suaves, sin forzar ni rebotar.

- Masajear la región muscular lesionada. Puede hacerse "en seco" con cuidado, pero lo ideal es tener en el botiquín algo de aceite para masajes, o incluso una pomada calmante (es una ayuda extra).

PREVENCION:

No sobreesforzarse, respetar el periodo de descanso necesario entre dos sesiones de entrenamiento. Evitar los incrementos bruscos de intensidad en ejercicios que requieran fuerza muscular. Calentar adecuadamente antes de entrenar.

Si se producen contracturas crónicas, es señal de que tras sufrir una, no se ha dejado un periodo de rehabilitación suficiente. Es muy conveniente, en especial si se producen en la espalda, acudir a la consulta de un masajista para unas cuantas sesiones. Posteriormente, seguir recibiendo (o dandose uno mismo) masajes con regularidad. Con esto se evitan las recaidas.