Medicina


Fracturas por Sobrecarga
Fracturas por Sobrecarga

Introducción:

Las fracturas de estrés en los corredores son lesiones producidas por el microtrauma repetitivo y ocurren más frecuentemente en tibia y metatarsos. Un dolor localizado sobre una superficie ósea que este relacionado con un incremento de la actividad física es una señal para el diagnostico de una fractura de estrés. Su tratamiento es conservador y pocos casos requieren cirugía. El tratamiento incluye, además de una educación apropiada, reposo activo, uso de antiinflamatorios, control radiológico seriado, fisioterapia cuando sea necesaria y un retorno controlado al entrenamiento.

Causas:

La carrera se caracteriza por una marcada participación del sistema osteomuscular, que puede determinar la aparición de diversas lesiones en los músculos, tendones y huesos. Entre estas tenemos las fracturas de estrés. Estas se presentan como consecuencia de la sobrecarga determinada por la actividad deportiva, y muchas veces pueden ser confundidas por lesiones musculares y tendinosas.

Las fracturas de estrés son una solución de continuidad parcial o total del hueso, determinada por el remodelado acelerado del mismo producido por las cargas habituales, no violentas y repetitivas de las actividades deportivas.

Pueden ocurrir en diversas zonas del cuerpo, siempre en las zonas con mayor sobrecarga, que en el ultramaratoniano son tibia, peroné y metatarsianos, y en menor frecuencia en fémur y cadera. En tibia y perone sulen producirse sobre todo en los maléolos.

Influyen muchos factores, como por ejemplo la alineaciones anómalas de las piernas y rodillas, los pies planos o arqueados, la pronación o supinación. Las zapatillas deben tener buen soporte del arco del pie, buena capacidad de absorción de impacto, fijar adecuadamente el talón. El entreno debe siempre ser progresivo. También se debe tomar suficiente calcio.

Síntomas:

Dolor agravado con el ejercicio, a veces presente en reposo, enrojecimiento e inflamación en la zona.

Tratamiento:

Cesar la actividad, e inmovilizar con yeso, la pierna o el pie. Si el lugar de fractura es el cuello del fémur, o el tercio inferior de la tibia (frecuente y confundible con una periostitis), el tratamiento es más complejo (osteosíntesis).

Si la fractura corresponde a los metatarsianos, el tratamiento es fisioterápico.

Recuperación:

- Reposo activo: Si bien durante esta fase se permite una recuperación del hueso, se logra a través de actividades específicas mantener la función cardiovascular, la fuerza, la flexibilidad y la coordinación neuromuscular. En tal sentido se recomienda actividades en la piscina que van desde la natación hasta la carrera con salvavidas en la parte profunda así como el uso de la bicicleta estacionaria. Igualmente se desarrollarán programas de fuerza y flexibilidad específicos para el área lesionada y para las otras partes del cuerpo.

- Estudio del patrón de carrera del corredor: En el mismo se establecerá el patrón biomecánico de carrera, si presenta anormalidades, si necesita zapatos de carrera con características especificas, o plantillas.

- Terapia nutricional y hormonal: La terapia nutricional y hormonal puede ser apropiada en ciertas fracturas de estrés, sobretodo en pacientes que presentan trastornos de la alimentación. La recomendación del uso de 1500 mg. de calcio en pacientes con fracturas de estrés cobra importancia en mujeres amenorréicas, quienes tienden a tener menor densidad ósea y están a riesgo de sufrir fracturas de estrés adicionales. La terapia estrogénica, usada tempranamente, puede ser beneficiosa por ser capaz de obtener y quizás revertir la disminución de la densidad ósea en atletas amenorréicas.

El retorno al entreno precisa que existan:

- Rango articular completo y sin dolor de la zona lesionada.
- Una fuerza de la extremidad lesionada de al menos el 90% de la pierna contralateral
- Ausencia de signos de fractura como dolor, inflamación o enrojecimiento.
- Capacidad aeróbica y anaeróbica acorde a las demandas de la carrera.
- Habilidad funcional completa y sin dolor.